Me extraño, me extraño con tu cariño, con la dosis de amor a la que me tenías acostumbrado, es así que mi corazón se encuentra marchito, mi hogar otrora refugio lleno de luz que nos resguardaba tras murallas de afecto del hostil y oscuro mundo exterior, se levanta cual cementerio de todo aquello que fue y ya no es. ¿Aún pensarás en mi? ¿Lo amarás como me amaste? No lo sé...no sé si te amo, pero sé que extraño, al menos lo que era yo a tu lado. La vida es un remolino de emociones, un manantial de deseos que anegan nuestra voluntad. Y heme aquí deseando ser lo que fuí, pretendiendo cruzar el inexistente puente del abismo que nos impone el incesante paso del tiempo. El presente no me gusta, es tan frío, tan insípido. Y la voz de Chavela resuena en mi interior casi a diario: "Hay momentos en que quisiera mejor rajarme", constante tentación de tirar mi vida la borda o lanzarme al mar de la inconsciencia para no respirar este contaminado aire que destruye mis pulmones y envenena mi sangre. Quisiera desear nuevamente, volver a imponer mi voluntad al mundo ciego y carente de ella. Mi seguridad...dios mi seguridad tanto me hace falta...Ya no creo en nada, no hay doctrina que siga, no hay normas de acción y me siento incapaz de elegir. Todo es tan igual, ni siquiera sirve el criterio de "escoge de los males el menor" ¿y si no creo en nada? ¿Qué he sido después de ti? ¿Que estoy siendo? ¿Qué seré si no sigo creyendo? y me responde Mercedes Sosa: "un amasijo hecho de cuerdas y tendones, un revoltijo de carne con madera". Olvido, trato de olvidarte...Recuerdo, trato de recordarme, de ver que fui yo y no otra persona la que estuvo a tu lado y sentía tantas cosas que ahora parece que soy otra persona, sombra errante en un eterno estar-añorado, con una incompletud insaciable y lastimosa, ahora pasos hacia ningún lado, sin destino fijo...
Me extraño, me extraño con tu cariño, con la dosis de amor a la que me tenías acostumbrado, es así que mi corazón se encuentra marchito, mi hogar otrora refugio lleno de luz que nos resguardaba tras murallas de afecto del hostil y oscuro mundo exterior, se levanta cual cementerio de todo aquello que fue y ya no es. ¿Aún pensarás en mi? ¿Lo amarás como me amaste? No lo sé...no sé si te amo, pero sé que extraño, al menos lo que era yo a tu lado. La vida es un remolino de emociones, un manantial de deseos que anegan nuestra voluntad. Y heme aquí deseando ser lo que fuí, pretendiendo cruzar el inexistente puente del abismo que nos impone el incesante paso del tiempo. El presente no me gusta, es tan frío, tan insípido. Y la voz de Chavela resuena en mi interior casi a diario: "Hay momentos en que quisiera mejor rajarme", constante tentación de tirar mi vida la borda o lanzarme al mar de la inconsciencia para no respirar este contaminado aire que destruye mis pulmones y envenena mi sangre. Quisiera desear nuevamente, volver a imponer mi voluntad al mundo ciego y carente de ella. Mi seguridad...dios mi seguridad tanto me hace falta...Ya no creo en nada, no hay doctrina que siga, no hay normas de acción y me siento incapaz de elegir. Todo es tan igual, ni siquiera sirve el criterio de "escoge de los males el menor" ¿y si no creo en nada? ¿Qué he sido después de ti? ¿Que estoy siendo? ¿Qué seré si no sigo creyendo? y me responde Mercedes Sosa: "un amasijo hecho de cuerdas y tendones, un revoltijo de carne con madera". Olvido, trato de olvidarte...Recuerdo, trato de recordarme, de ver que fui yo y no otra persona la que estuvo a tu lado y sentía tantas cosas que ahora parece que soy otra persona, sombra errante en un eterno estar-añorado, con una incompletud insaciable y lastimosa, ahora pasos hacia ningún lado, sin destino fijo...
A Fausto lo salvaron las campanadas de la resurección, en Pascua, con dulces cantos angélicos de la furia atroz de la acción que pretendía contra si. A mi, en este diciembre, ¿habrá acaso de salvarme las campanadas de la Natividad, acompañadas de la ternura de los llantos del recién nacido? Sino, ¿qué o quién podrá detenerme en esta caída, donde hace tiempo pase el Tártaro? Ya no queda piedra sobre piedra, ya este cuerpo sin flores ni frutos, tristemente marchito se encuentra. ¿Habrá primavera? La desesperanza ha teñido mis cabellos tornándolos en canas que obstruyen mi mirada triste y consumida. ¿Qué sabe expresar mi voz mas que funestos lamentos de este destino cruel que me tiene al borde de la locura? En otros tiempos, mi garganta se inflamaba con los fieros alaridos de dolor, con los rugidos del leon. Ya los himnos de amor no quedan entonados con mi triste voz, la alegría es tema prohibido. Como los campos se cubren por completo por capas de pura y densa nieve, así mi alma se ha cubierto por el oscuro y grueso manto de la tristeza y la angustia en unívoca aparición. Y dime cruel hado: ¿Por qué aún continuo en este mundo si mi jardín ya no enverdece? ¿Qué tiene esta tortuosa existencia que me encadena a ella, aunque mi alma flota ligera por no sentir cercanía a nada? ¡Ay de mi! Tortuosa ironía es la gota de luz de esperanza que queda en mi, la que me mantiene en este mundo de levedad e ignominia. Ironía porque tanto deseo asesinarla, y es ella la que me conserva. ¡Oh pequeña luz! ¿Cuándo habrás de alumbrar mi mundo, o cuando te habrás de apagar? Eterno adviento se torna mi vida, ciclos sin fin, muerto en vida: " y el pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz" yo aun no la veo...
Que debo de abdicar mi voluntad dicen…
Que esta pasión la debo disgregar dicen…
Que esta razón debe dejar de analizar dicen…
Que debo dejar el cayado y el manto de viajero dicen…
Que estos ojos, captadores de belleza, me los debo de arrancar dicen…
Que de un tajo debo cortar las alas de mi imaginación dicen…
Que los pies que tanto han andado deben vencerse dicen…
Que la frágil y última de mis esperanzas ha de fenecer dicen…
Que mejor es estar muerto en vida dicen…
Y yo afirmo sentado y echando puñados de tierra sobre este hueco en el suelo que a partir de ahora será mi hogar…
AL PUEBLO DE MÉXICO
Author: B. Rimbaud / Etiquetas: Pseudo-PolíticaSoy ciudadano mexicano y como tal, me quejo y me quejo mucho, ahora que puedo hacerlo. Quiero decirlo abiertamente a todos los que dicen que ya no hay nada que hacar, a aquellos que no hizo falta la fuerza bruta para derrotarlos porque ya se derrotaron a sí mismos (fruto del sistema de dominio): Si no se quejan ahora, no lo hagan nunca más, si no hablan ahora no lo hagan nunca más... Cuando no tengan dinero para comer, cuando tengan que pepenar entre la basura unas migajas para sus hijos, cuando el transporte sea un lujo, cuando la educación sea para la clase empresarial/política, cuando la salud sea para aquellos que pueden pagar un seguro, cuando los impuestos suban en enero y tengamos que trabajar como esclavos. ES MOMENTO de sumarmos, de unirmos como humanos y como mexicanos que somos, de exigir que no nos roben lo poco que nos queda de dignidad, una vida que no es digna no vale la pena ser vivida, vivir por vivir solo sirve a los que ostentan los poderes productivos. ¿Cómo hemos de unirnos? ¿Acaso en nuestro trabajo? ¿En nuestra computadora? ¿En el antro? ¿Leyendo? NO, sino en el ejercicio diario y cotidiano de vivir hombro a hombro esta miseria de circunstancia que nos legan como herencia (acaso deuda) una bola de ambiciosos. En la información compartida y objetiva que JAMÁS nos darán el duopolio televisivo. En las marchas y plantones que sean necesarios. SI NO GRITAMOS ENARDECIDAMENTE, no nos escucharan, aún nos queda esta libertad: la de expresión y manifestación, enturbiada y pisoteada por las reformas anticonstitucionales del presidente que llegó de la misma manera a su puesto, es decir: espuriamente. Con este pisoteo a nuestra dignidad y autonomía, ¿qué habremos de festejar el año que viene? ¿Este impuesto que no es otra cosa que un escupitajo o una mentada de madre? Solo merecemos celebrarnos como los héroes que nos dieron patria, con la lucha, luchando a nuestra manera. Si no nos unimos ahora, solo el hambre y la miseria generalizada podrán hacerlo...¿debemos esperar eso? ¿No podremos más bien anticipar? Venga...Por un México unido...
Los años pasan y uno también se cansa de este caminar constante, de tantas batallas por el castillo de los ideales, que hoy mas parecen un mito, que una realidad. Porque hasta el mejor guerrero se cansa de tanta lucha sino, hay una mano que, con suave tacto, le acaricie el alma. Toda lucha, para ser vivida, ha de cumplir con dos requisitos: la compañía y un para qué: no podemos cargar toneladas de lo desconocido en la soledad y aridez de un desierto, porque cuando junto a un compañero lanzamos nuestra flecha al mismo anhelo, el aire nos las para. Que tantos valores e ideales he dejado de lado, cuantos lechos calientes y de sábanas de seda he abandonado, cuantos manjares en celebraciones con copas llenas de agua cariñosa y tierna he rechazado para transformarme en el león que soy en este instante. Y quisiera rugir ahora como nunca que todo, lo cercano y lo lejano, se estremezca al escuchar mi feroz alarido, pero entre la fiera estepa, con el cielo desnudo y la melancólica luz de la luna necesito algo mas que el tosco roce de los pastizales, porque esta alma de león también necesita amor. ¿Cómo he de mutar en niño si no he de ver primero el cariño y la ternura en los ojos de uno? ¿Cómo he de decir santamente sí, sino me lo han susurrado al oído antes? Alma mía, tan lejos y tan cerca nos encontramos de ser estrella : falta bailar, iluminar, pero sobretodo amar y ser amado...

Ángel decadente
Author: B. Rimbaud / Etiquetas: LetrasEn las formas de tu cuerpo, ángel de alas oscuras, vi la decadencia de este siglo apenas nacido. En tu rítmico bailar, el caos sin freno que impregna la cruel cotidianidad; y en tus ojos, ¡ay de mi!, el sin sentido, eje del mundo que gira vehementemente, y sin cesar. Tu místico trance revela la muerte de los dioses y el dolor convertido superfluamente en celebración. Y tu piel, sin mancha alguna, como la pureza del recien nacido antes de las gotas del bautismo; un cuerpo sin vello como las potencias aún no desarrolladas por el hombre. Dime, hijo de esta era, y por eso hermano mío de sangre, ¿a dónde habremos de ir si hemos cerrado todas las puertas de escape? ¿Qué cántico habremos de entonar si nuestra voz no conoce la melodía de la música? ¿Cómo sentir si el corazón en añicos se encuentra? ¿Dónde, fiel pitio de la noche, habremos de encontrar el óraculo que nos dé esperanza? ¿A qué dios habremos de sacrificar nuestra sangre, si el último fue degollado sobre este mismo altar? ¡Responde! ¿No vez que la espada acerco a mi corazón? Callas... Y después de unos cuantos pasos y giros desenvueltos de tus manos, me beses y caes dormido impasiblemente, la sombra de la historia cae sobre tus párpados: ¿no debería yo dormir para siempre? Algo me ata, como lo hace tu mano pequeña que se aferra a la mía...
Vuelvo, mirando la vida pasar...
Author: B. Rimbaud / Etiquetas: Crónicas Cotidianas, Filosofía, La vida puede ser una canción, LetrasVuelvo mirando la vida pasar o comentario o adendum a fangoria...
"Mi indiferencia natural, curtida en mil batallas contra la pereza, borra del mapa todo amor, porque en mi vida todo acaba como empieza."
¿Puedo no ser indiferente? ¡Jamás! Es la indiferencia la que desde hoy, con mi sonrisa cínica, con un corazón que sangra por dentro, será mi bandera ante toda situación. ¿Para que alegrarse en el inicio de los trabajos si al final terminaran con dolor, sino no terminarían? ¿Para que festejar lo que podría llegar, si aunque llegase así habría de terminar? Quiero probar este cinismo, quiero escupir a la vida en la cara, y que esta actitud grosera e indiferente sea mi constante, sea mi nueva identidad y mi nuevo rostro.
"Y el plan trasvesti y radical, le doy la espalda a cualquier muestra de tristeza, melancolía o decepción, felicidad o tentación, todo podría ir a peor."
Me maquillo, tomo el rubor, el delineador, el labial, el esmalte, me trasformo soy otro. Aviento mis ideas al abismo, ahogo a mi psique en océanos de vino, mientras mi cuerpo se retuerce convulsionando en el piso. Me levanto, no hay dolor, melancolía tampoco ¿de qué podría haberlo si he borrado mi pasado?, ¿Decepción? No, el mundo es decepción en si, por lo que no podría decepcionarme más. Ya soy otro, ya visto, pienso y soy diferente, no importa las heridas y cicatrices, jamás he de mostrar el dolor, solo un gesto cínico y de indiferencia...
"Mientras tanto miro la vida pasar, y no sabes cuanto cuesta aceptar, que no volverás. Por el momento miro la vida pasar,si me miras cuento, alguien te vuelve a nombrar."
No más ingerencias, que gire el mundo en su eje de estupidez, que las blasfemias sean la música que salga de los arrabales hacia el mundo cotidiano, sean los justos los decapitados, yo no diré palabra, solo veré la vida pasar, ya todo es normal. Y en este espiral de fría contemplación el hecho de escuchar tu nombre, impacta como meteoro, en la tierra de mi alma. ¿Hasta que punto eres causante de esto? ¿Qué planta sembraste en mí, que germinó en el desencanto? Destruido y anegado...miro la vida pasar.
"Pasado el tiempo sigo igual, aveces pienso que he perdido la cabeza, y algunos días sin razón, a mi me late el corazón, en esta cárcel de rencor."
¿El mundo fluye? No, es quietud, los cambios son aparentes. Mi locura dyonisiaca volcada hacia locura desesperanzada sigue allí, alimentándome y permitiéndome levantarme en el día a día. Por que el mundo todo, es una cárcel, donde la rutina es nuestra cadena y los sentimientos nuestros fatigosos tormentos. No solo se pierde la cabeza, se pierde el corazón, se pierde el sentido, se pierde uno en el infinito torbellino de dolor, que es la vida y quedan despojos disfrazados y maquillados, de lo que otrora era un monumento y una afirmación constante de la vida.
"Siempre he sido fuerte, aunque aveces he dudado, si la suerte, no se ha reído de mi."
Sí, siempre lo he sido, sino no estaría aquí después de tanto trasnochar y de destrucción, de noches de vagabundeo en el fango social y de observar la destrucción de mis ideales en una sociedad igual o más caótica que yo.Si, soy fuerte, a mi manera pero lo soy, vivo en un eterno-estarse-derrumbando, un constante estar-al-borde-del-abismo. Pero, ¿para eso vine a esta tierra? ¿Para observar la felicidad de los otros y yo vivir a un paso del precipicio? Esa la burla, si el hado me da este destino
yo también me puedo reír, también puedo hacer resonar carcajadas y hacerme acompañar por el eco.
Venga que el mundo sigue girando sin saber por qué; sí, la gente se levante y vive por vivir, en una atroz costumbre de respirar sin sentir y sin pensar; que en el ser que debiera afirmarse a sí mismo, solo hay lucha y contradicción pero sin conciliación que supere la situación; los cánticos se suceden unos a otros, se ríe llorando y llorando se ríe, que este caos lo llamamos vida, y lo elegimos, seguimos aquí, por costumbre o no. Pero cuando se lanza la pregunta ¿para qué? Ya no hay vuelta atrás, o se responde o se pierde...:
"Mientras tanto miro la vida pasar, y no sabes cuanto cuesta aceptar, que no volverás. Por el momento miro la vida pasar,si me miras cuento, alguien te vuelve a nombrar."
Hoy vuelvo a este rincón de mi alma a sembrar más de mis flores del mal, abonándolas con la miseria humana con la cual me encuentro preso. Hace tiempo, cantaba con Lila: "ya no quiero cantar mis penas solo quiero sembrar azucenas..." pero me veo de nuevo en esta temporada en el infierno sin ninguna salida posible, ni aparente. Entre el coraje y la rabia ante la hostilidad del mundo, he escogido, mejor, el cinismo y el eterno desprecio a este mundo informe lleno de desventura.Una negación constante de las oportunidades que da este mundo. No se ven llegar esas iluminaciones, la oscuridad ha tendido su manto en todo mi horizonte, y escribo estas líneas mientras el vino se deseca en la copa, y aquel espejo hecho añicos, como imán, atrae a mis venas. Vuelvo pues, para impregnar con sangre, llanto, desesperación, este pedazo del mundo cibernético, donde patetismo y realismo se mezclarán, desesperanza y caos se hermanarán, y el escritor sus lágrimas derramara...
Canción: Miro la vida pasar
Artista: Fangoria
Imagen: Autorretrato
Artista: Francis Bacon

Es difícil abordar un fenómeno tan complejo como las marchas del orgullo gay o de la comunidad lésbico-gay-bisexual-trasgénero, o el orden que sea; pues exige un análisis agudo de los distintos factores que cofluyen en un movimiento de dicho tipo. El presente escrito encuentra relación con otro publicado hace año y medio en este blog (checar: http://bernardorimbaud.blogspot.com/2007/10/sbado-por-la-noche.html) y pretendo explicar mi postura que, adelantado, es de rechazo hacia dicha manifestación. Holga decir que las siguientes líneas no forman parte de un estudio sustantivo, sino de reflexiones basadas en la circunstancia en la que yo y muchos más, nos encontramos inmersos.
La marcha busca, desde mi perspectiva, dos cosas que se funden una sola: la primera, es un grito sórdido que espera ser escuchado por la sociedad y la autoridad, un "aquí estamos, somos nosotros, los diferentes". La segunda, es una pretensión de igualdad y normalización: "nosotros, los diferentes, somos iguales ustedes, por lo tanto exigimos sus mismos derechos para nosotros".
Hasta aquí vamos bien pues ¿no debe exigir todo ciudadano, más aún, todo ser humano, reconocimiento e igualdad de derechos que lo lleve a una aceptación y unión con la sociedad? Mas aún: si se está afirmando una identidad que se dice diferente y aquí, comienzan las complicaciones.
¿Realmente la marcha lésbico-gay, etc., afirma la diferencia? ¿O acaso no es solo la negación de un parámetro de normalización, que en este caso es una preferencia sexual? Ejemplifico. Una afirmación: esto es azul, y lo defino y lo caracterizo, de suerte que puedo identificar al azul donde lo encuentre. Una negación: esto no es azul, pero no afirmo ni defino el color de esto, de suerte que nada podré identificar, excepto que no es el azul a lo que me refiero.
¿No pasa lo mismo con la marcha? Ese tan afamado orgullo gay ¿no es un orgullo con un sustento ontológico-axiológico falso?: "Yo no soy como ustedes" pero deja la puerta abierta: ¿Quién eres entonces? El defensor se esforzará a responder: que es queer, gay, lesviana, trasgénero, etc. Pero estas definiciones, ¿no tienen más que ver con "no respondo al parámetro normalizadorindividuo y no el constitutivo básico de su existencia?
Si tomáramos el primer camino, la "homosexualidad" por ejemplo, como rasgo más, se vuelve complicado; pues la auténtica diferencia se ve coartada de tajo, pues ¿cómo yo podría predicar que soy enteramente diferente solo por el hecho de no seguir una norma sexual? Si aventuramos a decir que dicha situación nos lleva a una diferencia casi ontológica, llegamos al segundo camino. ¿Qué tipo de identidad puede crearse basándose únicamente en la diferencia de una satisfacción sexual? ¿Realmente vale la pena un individuo que tenga como centro y motor de su vida una preferencia sexual y edifique su existencia sobre arena? Pero ¿qué otros centros hay? Sencillo: amor, justicia, forman parte del menú cotidiano como en cualquier otro lugar. Y volvemos a la cuestión, más que una afirmación es una negación: "Niego la discriminación que vivo afuera y meigualdad, placer, realización, libertad, etc. Donde cofluyen creatividad, sexualidad, intelecto todo lo que es humano y no solo una burda diferencia respecto de la elección del satisfasor de un deseo sexual (que puede o no transformarse en amor).
De entrada, he problematizado el punto central: ¿qué afirma la marcha? Definitivamente: la diferencia NO. Hablamos desde un punto de vista ideológico y de identidad de los sujetos manifestantes. Y hemos llegado a la cuenta que una diferencia de facto no es posible, sino que se trata de un indeterminación basada en una negación: "no soy como ustedes, no soy normal".
El siguiente punto es abordar la tan mencionada tolerancia, que al borde del caos y de la violencia social, se antoja hartamente. No obstante creo, con Goethe, que si tomo al hombre como es, lo haré peor y si lo tomo como debería ser lo haré mejor, por lo que rechazo ese principio y antepongo el respeto como base para una auténtica convivencia. A continuación realizo una distinción de ambos
La mayoría toleramos, vamos en el camión con una persona con un fuerte olor y pese a nuestro desagrado, continuamos a su lado porque vamos tarde al trabajo y no hay más lugar, lo toleramos por fuerza. Otro día de trabajo somos puntuales, y tenemos que tolerar la mala cara del jefe, producto de una causa ajena a nosotros. ¿Es eso lo que se busca? Es decir, la mirada aparentemente de indiferencia del otro. Buscamos que se nos mimetize en el olvido y que vilmente no se nos tome en cuenta ni se nos reconozca, simplemente se nos tolere.
Esto no es respeto. Respeto, para ejemplificar, es el reconocimiento del otro como diferente y la aceptación de su riqueza personal desde mi yo, constituido en identidad. El respeto, por tanto, bien que mal, requiere de dos factores: una conciencia e la identidad y una apertura hacia lo diferente como tal. Y como analizamos primeramente, estos dos factores no se encuentran presentes pues no hay una conciencia de identidad de los marchantes ni una apertura a la diferencia en sentido estricto. Por lo que, al menos son coherentes al pedir tolerancia y no respeto.
Los intentos de afirmación de una identidad, han existido pero se han quedado en eso, pues la identidad auténtica distingue de otras, no es el caso de estos intentos. Un ejemplo son los lugares de reunión donde la diferencia es accidental y no esencial: alcohol, mercancías y enajenaciónenmurallo para protegerme" y ese mismo dolor que llevo a dicha situación, provoca de nuevo discriminación y resentimiento, pues no hay reconocimiento del otro y respeto.
Después d este esbozo de ideas "más profundas" pasemos a la más evidente de todas las críticas que se puede hacer, la cuestión económica. A todas luces el fenómeno gay es un negocio que deja, y deja mucho. Basta ver los antros, cafes y bares repletos. El único incentivo es poner una bandera para atraer a los creyentes de esta nueva fe. Dichos negocios se basan, entre otros, en un mecanismo muy fácil de explicar: la represión social de la que es fruto la persona que pasa horas allí, al no poder expresar sus sentimientos libremente, y el hecho que solo sea en ese tipo de lugares donde pueda hacer a plenitud lo que quiera, nos habla de la necesidad a que pasan dichos lugares.
¿Cómo no habrían de ser los dueños y empresarios, insertos en tal trama, los principales promotores de la marcha? Tanto patrocinador solo se explica en términos de que dicha inversión es redituable. Y no hay mejor publicidad que promover lo que las comunidades y grupos afines buscan aparentemente: derechos, respeto, etc.
¿Qué lugar ocupan los eventos culturales, la información, las actividades artísticas y deportivas? Es mínimo, por la falta de interés de ambos lados: empresarios y participantes. Lo que importa es el carnaval, los carros alegóricos, el cotorreo, el ligue, la embriaguez, el desmadre, la banda y el fetiche que provoca el ser visto dentro de un colectivo en media ciudad, exhibiendo lo que en definitiva, no se es.
Es una mentira que las personas vivan como se exhiben y aunque tuvieran la oportunidad de hacerlo no llevarían una vida de ese tipo. Así, la actividad que pretende ganar derechos para la cotidianidad, muestra como fachada lo no cotidiano, muestra el lujo y el glamour, un estilo de vida superficial que solo es asequible al que participa de los rituales de los patrocinadores que se erigen en sumos sacerdotes y benefactores de la causa.
¿A quién le importa un carajo la responsabilidad con lo que se es y la lucha por afirmarse uno mismo y el reconocimiento de los demás? Lo que se quiere es más dinero, por un lado, y por otro lado: una solución rápida a la soledad y a la vida carente de sentido: una y otra vez, semana a semana, dichos lugares se llenarán con las mismas personas que buscan lo mismos.
Una lucha con los factores que arriba menciono, es una lucha larga y prolongada, implica esfuerzos, unión, sacrificios y tal vez después vengan las recompensas. pero nada queremos saber de frustraciones. Queremos una marcha mandada a hacer, donde impere la diversión y el placer. No niego el trabajo serio y desinteresado de los colectivos en todas sus acciones; pero no basta afirmar categorías tradicionales, ya no basta la falaz pretensión de mostrar lo que no se es, el mundo cambia ¿por qué no nosotros con él?
¿Por qué no enfurecernos y de una vez exigir nuestros derechos como seres humanos con un cuerpo que es todo placer, sin estigma alguno? ¿Por qué enfrascarnos con una torpe categorización y sectorización de la sexualidad y el placer?
Prefiero, afirmar con Terencio, a decir de Unamuno: "Hombre soy, a ningún hombre estimo extraño..."
c
Siento que las esperanzas se escapan de mi corazón igual que los males de la caja de Pandora, pero aquí no ha quedado nada mas que el vacío, provocador del fiero tedio. La náusea y el asco hacia esta vil existencia vuelven a apoderarse de mi, tanto camino y aún sigo entre el fango de la ciénaga de lo absurdo. No escucho el soplido del caracol del sentido, todo se encuentra injerto en el mas horroroso de los silencios. Y las espinas y punzantes piedras que hieren mis pies descalzos, empapados se encuentran de sangre. Y heme aquí arrodillado sobre la inmundicia hacia la luna nueva, clamando con los ojos deshechos en lágrimas, las mejillas arañadas y con unos andrajos que llamo vestiduras. La maldición cayó sobre mi, y ¡ay! ¿Cuánto tiempo más ha de durar? ¿Obtendrá este torpe Sísifo perdón de los dioses y dejará la condena de su roca? Y los sollozos ni siquiera retumban ya en los árboles huecos, ya no se conmueve la maleza, pero el corazón sufre, si que se sufre. La larga agonía se sigue perpetuando. ¡Cruel tormento! Tu inicio ya no recuerdo. ¿Y tú final? ¡Ay! ¡Tan lejos se ve! Me arrancaría los ojos como Edipo si con esto algún númen generoso me llevara a una dulce morada. ¡Que va! Viviría mil veces el purgatorio o el infierno con todos sus círculos dantescos. Porque allí se está seguro: hay una razón por la cual se está ahí. Y aquí solo hay la duda desgarradora, la angustia que lacera a cada paso que doy con la sangre escurriendo de mis talones. ¡Quiero el calor abrazador del desierto! Y no la frialdad que cala hasta los huesos en este destino. Las llagas revientan y su líquido pulula por toda mi piel, el dolor viene en oleadas a mi cuerpo y alma. Lastimosa vida: ¿cómo he de nombrarte para que tu elíxir no me sepa a salitre? El torbellino de la amargura se vislumbra en el horizonte ¿qué refugio podrá guardarme? La mujer de Lot sabía que si volteaba atrás, a las ruinas y a la destrucción, se convertiría en estatua de sal, pero yo ¿a dónde no he de voltear para no convertirme en sal si de todo no queda roca sobre roca? ¿Qué blasfemia he vociferado a cielo abierto para encontrarme aquí?

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Sueño que sueño
Author: B. Rimbaud / Etiquetas: LetrasSueño que sueño
algo insoñable,
que tú con tu mirada
terminas con lo insoportable,
cual única hada
que con encanto poderoso,
destruye mis anocheceres
terminando con todo lo fatigoso,
abriendo nuevos amaneceres.
Y cuenta que cuenta lo incontable
de aquel niño con piel de nieve,
y de ternura inenarrable
que destierra lo más leve.
Aquellos labios rosas
que rozaron mi ser,
deslizándose cual hojas
del más sagrado hacer.
Imagen: http://www.republicajoven.org.ve/foticos/angel_caido_640px.jpg
A lo lejos suenan las campanadas que indican que son las seis de la mañana, señal inequívoca de que tu noche en vela ha terminado. Has luchado ferozmente contra la almohada para poder obtener al príncipe Hypnos de tu lado, con vehemencia buscaste los brazos de Morfeo pero todo termino en la derrota de quien sufre la tortura de sus pensamientos como un cruel demonio en algún círculo del infierno dantesco. Se ha consolidado el imperio de lo efímero en tu vida y, bien lo sabes, es poco lo que puedes hacer ya. Asesinaste lo que había de divino en ti y terminaste convirtiéndote en todo lo vano y futil que siempre odiaste de este mundo terrenal. En el intento por ahogar la locura, tu locura, terminaste anegado en copas de tinto y de brandy que terminaron por eliminar la virginidad que le ofrecías a Dyonisos; dejaste de ser una báquide para convertirte en una cualquiera. Ya el templo de Apolo está cerrado para quienes ya no tienen la claridad. Ya las columnas que sostenían la mansión de tu existencia, demolidas están; tal fue tu intención: '¡que no quede piedra sobre piedra!' gritaste en otro momento. Y he aquí, oh ironía, que tu más grande anhelo se cumplió: liberarte de todo, que para que nada te una al mundo nada habrá de atarte, y te zafaste de todas las sogas. ¡Ay de ti! Ahora te lo preguntas con la claridad del suicida cuyas venas se desangran lentamente tras los feroces tajos con los que se ha envestido: '¿Por qué sigo aquí?'. Y la luz del alba hace su aparición, pero no llega la claridad. Si es cierto que, como dicen, una vida sin reflexión no vale la pena ser vivida, ¿no será igualmente cierto que una vida sin pasión tampoco vale la pena ser vivida? Las sábanas te estorban, es el calor de la existencia el que te atosiga y ya no hay agua en este desierto que cure la sed de sentido que padeces y te causa horribles dolores. Las heridas revientas pero ya no buscas curarlas, quieres que ese charco de sangre quede allí como prueba de tu lucha fatídica y fallida, y como moribundo que se aferra a ver por última vez el sol, recuerdas algunos versos de Amado Nervo:
Amaba y me decías: «analiza»,
y murió mi pasión; luchaba fiero
contigo por coraza, triza a triza,
el filo penetrante de tu acero.
Y caigo, bien lo ves, y ya no puedo
batallar sin amor, sin fe serena
que ilumine mi ruta, y tengo miedo...
¡Acógeme, por Dios! Levanta el dedo,
vestal, ¡que no me maten en la arena!
Imagen: Francis Bacon figure study II
B. Rimbaud
Desgarradura y Angel
Author: B. Rimbaud / Etiquetas: Letras
Y así es que tu ausencia genera dolores del parto de la soledad absoluta. Si mi retardo fecundó esta sensación, ¿¡no he de maldecir la impuntualidad constante!? ¡Ay tristeza! Caes, a decir de Neruda, como al pasto el rocío. Desgarradura que me asfixia, dolor sin sentido, quiero morir y eres tú, cruel Ángel-demonio, lo que me ata y me empuja al abismo a un tiempo. Bebí de ti, mar de infelicidad, para saciar mi sed de existencia y estoy aquí, podrido en estremecimientos, sudando fatigas. Y vuelven los sueños que nunca se realizan, jardines que nunca recorreremos tomados de la mano, caricias que no recorren tu piel. Y duele más lo que no sucederá que lo sucedido. ¡Tú, última esperanza de este desvalido del amor! Te deshaces como el hielo, llevándote mi última lucha en este valle de lágrimas. No la ignominia, solo la amargura de la derrota. Corazón: ¿Por qué me has derrotado si primero vitalidad influías en mi corazón? Hacia el colapso me has traído, el abismo se cierne sobre mi, y torpe y desvalido con el escudo y la estada rotos, solo queda la opción de enfrentar al ejército que llaman vida o lanzarme… Y ¡ay de mí! Tanta es la atracción a caer, tanto el vértigo. Y tú, no estás allí para detenerlo, tú lo has provocado con tus crueles encantos. ¿Por qué no has de dominar esta tierra que es tuya? ¿No es acaso el abandono y la ausencia el peor tormento? Cruel desgarradura verte humano, ya no celeste y divino, sino humano demasiado humano y poder tenerte a mi lado, y sea tu voluntad la que elija otro dueño, otra posesión. Porque los amores, mientras más imposibles, dolores más soportables generan, pero cuando se tornan tangibles en desgracia degeneran. ¡Tan inocente y torturador! ¡Señala mi pecado para espiarlo! ¡Revienta la llaga para que salga la inmundicia! ¡No me dejes la penitencia del solitario! ¡Toma mi mano y señálame el camino, tú a quien me encomiendo! Súplicas y súplicas no ablandan tu corazón, sigues el navío que ha de llevarte a aquella lejana patria, que no es la tuya. ¿No lo vez acaso? Esta es tu tierra, tómala. El extranjero poca valía posee. Pero aquí todo lo tienes, nada te falta. ¡Ay, no retrocedes! Rasgo mis vestiduras y la sangre comienza a mezclarse con las lágrimas de mis mejillas. ¡Ay, no retrocedes! Continúas con la vista fija en el horizonte. ¿Qué puedo hacer amor y dolor mío? No basta la sangre, motor de vida para detenerte en tu resignada partida. Las olas te llevan, y caigo de rodillas derrotado. ¿Podrá este último y lastimero alarido detenerte? Resuena temible en la distancia. No volteas, no te mueves. Ni el amor ni la lástima han logrado nada. Caigo pesado en el suelo con la oscuridad rodeándome. Todo en silencio, solo el silencio de tu partida.
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