Ángel decadente

Author: B. Rimbaud / Etiquetas:







En las formas de tu cuerpo, ángel de alas oscuras, vi la decadencia de este siglo apenas nacido. En tu rítmico bailar, el caos sin freno que impregna la cruel cotidianidad; y en tus ojos, ¡ay de mi!, el sin sentido, eje del mundo que gira vehementemente, y sin cesar. Tu místico trance revela la muerte de los dioses y el dolor convertido superfluamente en celebración. Y tu piel, sin mancha alguna, como la pureza del recien nacido antes de las gotas del bautismo; un cuerpo sin vello como las potencias aún no desarrolladas por el hombre. Dime, hijo de esta era, y por eso hermano mío de sangre, ¿a dónde habremos de ir si hemos cerrado todas las puertas de escape? ¿Qué cántico habremos de entonar si nuestra voz no conoce la melodía de la música? ¿Cómo sentir si el corazón en añicos se encuentra? ¿Dónde, fiel pitio de la noche, habremos de encontrar el óraculo que nos dé esperanza? ¿A qué dios habremos de sacrificar nuestra sangre, si el último fue degollado sobre este mismo altar? ¡Responde! ¿No vez que la espada acerco a mi corazón? Callas... Y después de unos cuantos pasos y giros desenvueltos de tus manos, me beses y caes dormido impasiblemente, la sombra de la historia cae sobre tus párpados: ¿no debería yo dormir para siempre? Algo me ata, como lo hace tu mano pequeña que se aferra a la mía...

2 Interpretaciones, fantasías, idealizaciones:

Erranteazul dijo...

Y él, ángel al fin, a pesar de su decadencia, encontró el camino. No sueltes esa mano porque, aún pequeña, posee la fortaleza de mil caballos. No la sueltes, ángel decadente.

Dídac at dídac dijo...

que devoción tan mas tantrica, cuadno declaras que el angel humano hombre, y desprecias al no humano/androgino... y callas con una muerte fingida, y aun asi sigues siendo hermoso.

:)

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