Cuando se adelgazan las cuerdas de la existencia, en ese momento en que Sísifo baja tras haber subido su roca, justo allí es cuando creo que puedo ser yo, que puedo aferrarme por construir nuevos ideales. Pero me siento débil, fatigado por el cruel ejercicio de cargar con el feroz peñasco. Y es que el ejercicio de autoafirmarse en todo momento y de romper el vínculo con la cotidianidad y su inercia no es ejercicio fácil. Por más de que ahora gozo de respirar este aire fresco, durante la bajada, sé que llegando al valle he de cargar otra vez esa roca, será mi roca esta vez. Me embarco en otra aventura, en otra lucha con un futuro incierto...
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4 Interpretaciones, fantasías, idealizaciones:
Acércate al marxismo y todo será luz y paz en tu vida.
Es infernal la tarea de Sísifo. Una y otra vez, una y otra vez. Entonces, ese valle es como un remanso.
Y tú...?
Carlos: Ya lo hice, y aquí estoy...
Errante: Subiendo la roca, otra vez...
A veces creo que Sísifo sobreactúa lo miserable de su existencia. Al menos a mí me ha funcionado un poco creer eso.
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