Un beso

Author: B. Rimbaud / Etiquetas:

Y va con dedicatoria...








¿Qué siento cuando te beso? Escribo la primera frase en mi mente, como una manada de pájaros pasando por el horizonte. Tus labios…-ríes con un dejo de molestia. Acometo de nuevo tu pregunta: A ti, todo tú, y antes de que interrogues anticipo: pero no como algo separado sino como alguna parte de mí: siento tus labios húmedos recorrer los míos, mientras cierro los ojos dejándome guiar por las caricias fugaces de tus manos que transitan cuerpo, cara, brazos, produciendo un torbellino de sentimientos que detonan en la esterilidad del no producir una imagen. Ahora me vez perplejo. ¿Quieres que continúe? Un tanto asustado, respondes afirmativamente. Siento la eternidad en la fugacidad con que trascurre, apenas pasan segundos, a lo más minutos pero yo he vivido más tiempo con tus labios cerca de mi alma. Cuando nos separamos, allí también el tiempo se vuelve eterno, mi ansia por besarte se ve delatada con mi mirada fija sobre tu rostro resplandeciente. Quieres más, quiero más: ambos lo sabemos, así que completamos nuestro deseo. Pero después de eso, una nueva necesidad brota en mí: abrazarte, sentirte en todo mi cuerpo. Y es justo en ese abrazar, donde veo la fusión de la ternura y sensualidad que provocas. Apenas dura poco, pues tus labios me buscarán nuevamente y yo, sediento de ellos, los aceptaré como el agua necesaria del oasis de mi desierto vital. Mientras ocurre, tomo tu mano la acercó a mi corazón, para que le acaricies. Pero es tu beso el que me incita a todo ello, tu beso despierta mi corazón, poco antes de tu llegada, dormido. La sangre vuelve a fluir, las sensaciones renacen y brotan como los capullos en la primavera. ¿Y qué otra cosa podría ser ese beso sino a un tiempo: agua, fertilizante y tierra de la semilla de mi alegría? No enmudezcas, que el rubor no invada tu cara y que tus ojos no dejen de mirarme. Mejor acércate y probemos si he dicho verdad con toda esta banal palabrería.


7 Interpretaciones, fantasías, idealizaciones:

Nube Viajera dijo...

explotacion, ideas, sensaciones y un sin fin de deseos que nadie puede controlar. Solo hay que rendirse a ellos querido amigo

Nube Viajera

Erranteazul dijo...

Y llegado ese momento...dejarse llevar, hasta ser dominado una y otra vez por el placer de encontrar el amor.

Vanto y Vanchi dijo...

Siento mucho haberte leído...y es que duele. Duele.


Bravo!

Dídac dijo...

"si me besas, eres muerto perpetuo de amor, si me acaricias eres la inaculada sensacion de la simonia, pero si me amas seras el colera secreto de mi vida, con un beso, calla solo besame".

:D

Carlos Delgadillo dijo...

Exquisito post.

Isauro Díaz García dijo...

Que diferente, que anti-tu, no tengo palabras para definirlo, me gusta mucho la honestidad, la inocencia, la paz, la concencion de tus deseos puesto en una prosa que no parece tuya. Tiene callejones sin salida, y parece que te costó mucho trabajo, parece que lo sudaste por los dedos. Hay mucho que decir, y poco espacio para escribir, quizas luego pueda ser más extenso.

B. Rimbaud dijo...

Nube: Si...hace falta rendirse a la felicidad, tanto como uno se rinde a la nefastitud.

Errante: El placer de encontrar cada amor en otros, y sentirlo dentro de uno mismo...

Vanto: ¿Què duele...?

Dídac: ¡Que inspirado!

Carlos: Lo dices en serio?

Isauro: Mil gracias! Lo demás ya lo sabes, tal vez el próximo blog aclare o problematice más...

Gracias a todos...

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